Uncategorized

Renzi pierde por arrogante

Matteo Renzi se hizo con el poder con una maniobra de palacio, sin pasar por las urnas, en febrero del 2014, echando al entonces primer ministro, Enrico Letta. Después, en las elecciones europeas de mayo, tuvo un resonante éxito, cuando ganó con el Partido Democrático (PD): obtuvo el 40,8 por 100 de los votos, un resultado histórico para el PD y para un partido de centro izquierda. Se creyó entonces legitimado y a partir de entonces se movió como si ese porcentaje de italianos lo estuviera apoyando en todas sus decisiones.

Matteo Renzi se creyó legitimado en 2014 por los resultados de las elecciones europeas

La realidad es que ha ido bajando paulatinamente ese consenso y, sobre todo, perdió la perspectiva: dejó de ser un político en contacto con el hombre de la calle, se encerró en su palacio del poder, se sobrevaloró a sí mismo y no se percató realmente de la rabia de la gente no solo por la crisis económica, sino también por las promesas incumplidas del gobierno. La mayoría silenciosa a la que él se había recurrido constantemente en la campaña electoral, habló en el referéndum del pasado domingo, dándole la espalda con una impresionante derrota: una diferencia de 20 puntos. Un bofetón político.

Otro gran error político, derivado del anterior, es haber convertido el referéndum en un plebiscito. Poco a poco, los que en un principio lo acompañaron en el camino de la reforma constitucional, se apearon del tren por diversos motivos. El caso más llamativo fue Silvio Berlusconi, que estaba de acuerdo en buena parte de la reforma, pero no digirió que Renzi le impusiera como presidente de la república a Sergio Matarella. El excavaliere lo abandonó.

Matteo Renzi press conference, Rome

Con su actitud arrogante, el exalcalde de Florencia planteó un desafío a sus adversarios: Renzi contra todos. Esperaba ganarlo. Nunca se imaginó una derrota de esta magnitud. Anoche acabó su sueño y su discurso, que fundamentalmente se ha movido en torno a esta frase: Italia lo puede hacer mejor que Alemania y ser locomotora de Europa.

Renzi se ha visto humillado, pero quien conoce su ambición sin límites considera que puede cambiar de estrategia e intentar volver cuando vea una nueva oportunidad. Pero, por ahora, se le ha cerrado definitivamente una fase. La dimisión del británico Cameron tras el Brexit, enseña.

Futuro de Renzi

En esta madrugada se mantenía la incógnita sobre el futuro de Renzi. Algunos interpretan su expresión «me marcho» en sentido amplio, lo que implicaría no solo abandonar Palacio Chigi, sino también la secretaría del Partido Democrático. Pondría así en práctica lo que había anunciado hace meses, al inicio de la campaña del referéndum: «Si pierdo me voy también del partido». En televisión se le vio emocionado al borde de las lágrimas, amargura que reflejó después con sus más estrechos colaboradores al manifestar: «No creía que me pudieran odiar tanto». «Ha sido un odio destilado, purísimo», en referencia sobre todo a la corriente izquierda de su partido, que se ha movido promoviendo el «no» por rencor hacia Renzi, un odio que, por ejemplo, en el caso de Massimo D’ Alema esta motivado, según manifestó el propio Renzi, porque no le concedió algún cargo importante en Europa, concretamente la jefatura de la diplomacia europea, como era su pretensión, un puesto que hoy ocupa Federica Mogherini.

Renzi expresó también a sus colaboradores que se abre ahora una etapa en la que no hay un líder alternativo: «Mis adversarios internos se aliaron con los externos. Pero no tienen un líder alternativo ni siquiera un programa. Tenían solo un enemigo común y les unía solo el deseo de derrotarme. A ninguno de ellos le importaba el contenido sobre la reforma de la Constitución». Su pesimismo le llevó a asegurar también a sus colaboradores que el futuro de Italia se presenta lleno de nubarrones: «Se ha condenado a Italia al inmovilismo».

Una parte de destacados miembros del partido, entre ellos el ministro de Bienes Culturales, Dario franeschini, le había pedido con anterioridad que si perdía el referéndum debía continuar al frente del gobierno, porque hay pendiente una tarea importante: Hacer una nueva ley electoral. La definitiva respuesta llegará esta tarde, tras su entrevista con Matarella: se confirmará si la dimisión es irrevocable. Se verá también en la reunión que tienen mañana los máximos órganos de dirección del PD si renuncia a la secretaría general para ir a un congreso anticipado del PD y a elecciones generales.

Confianza en Draghi

En Italia se confía en el papel del presidente del banco Central Europeo, el italiano Mario Draghi. Fuentes del BCE confirmaron la pasada semana que podría haber, si fuera necesaria, una intervención extraordinaria del BCE, comprando bonos del estado para evitar que se dispare la prima de riesgo.

La primera reacción de un líder político, tras la dimisión de Renzi, fue la del xenófobo Matteo Salvini, secretario de la Liga norte. Con gran euforia ha manifestado que se ha tratado de «una gran victoria del pueblo frente a los poderes fácticos», que él ha identificado en «la Banca, la patronal italiana y el sistema financiero». Ha pedido que «se deben convocar elecciones de forma urgente para que decida el pueblo. no admitidos que se forme un gobierno técnico».

Con esta ola del «no» que hizo sucumbir a Renzi, se confirma que tras el Brexit de Gran Bretaña y el triunfo de Donald Trump, Italia constituye un tercer triunfo para los populistas, lo que de inmediato será motivo de gran preocupación en Bruselas y en las cancillerías europeas.

Grillo, el gran triunfador

Beppe-Grillo

El rechazo de la reforma constitucional supone un gran triunfo para el cómico Beppe Grillo y su movimiento 5 Estrellas, que se movió como pez en el agua en el clima de disparatados insultos, acusaciones, mentiras y odio que se mezclaron en la campaña electoral. Desde el punto de vista constitucional, nada cambia en Italia. El país sigue con la Constitución que entró en vigor en enero 1948, a la que se le han introducido muy ligeras reformas.

Sin duda, ahora el grave problema para Italia es que la única alternativa que se ve en el horizonte es el Movimiento 5 Estrellas, pero es una alternativa sin propuesta de gobierno y sin práctica de gobierno nacional. Las experiencias municipales del M5E no son esperanzadoras. La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, que obtuvo una gran victoria en el mes de junio, se está revelando hasta ahora como un notable fracaso. El candidato in pectore del Movimiento 5 Estrellas a primer ministro es el diputado Luigi Di Maio, 30 años, vicepresidente de la Cámara de Diputados, sin ninguna experiencia de gobierno, un personaje bastante ignorante hasta el punto de llegar a comparar en el pasado mes de septiembre a Matteo Renzi con Pinochet, confundiendo Chile con Venezuela: «Renzi ha ocupado con arrogancia la cosa pública, como en los tiempos de Pinochet en Venezuela», escribió literalmente Di Maio en Facebook.

Berlusconi, nuevamente en campo

berlusconi_mjgMientras Grillo exulta, Silvio Berlusconi se muestra también entusiasmado. Ahora el magnate, a sus 80 años, pretende sacar partido con el rechazo de la reforma. Tras sufrir una grave operación a corazón abierta en junio, ha resucitado para llegar a tiempo a la las últimas semanas de campaña. Movió sus cartas para que, ganara quien ganara, formar parte del carro vencedor. Olfato político no le faltó nunca al exprimer ministro, y ahora vio que podía entrar nuevamente en juego impulsado por el viento de derecha que sopla en todos los países del mundo. Apostó por el «no» y anoche declaró satisfecho: «Se acabó el juego para Renzi. Yo solo he movido hacia el «no» el 5 por 100 de los votos», reclamando así su liderazgo en el centro derecha, un papel que considera haberse conquistado en esta campaña el secretario de la Liga norte, Matteo Salvini, que pidió el «no» para enviar un mensaje de rechazo a los burócratas de Bruselas y a la Unión Europea, propugnado realizar un referéndum para la salida del euro.

La corriente de izquierda del PD

D’ Alema, muy crítica contra su secretario Renzi, votando contra la reforma, se frotaban anoche las manos por la derrota del primer ministro. Les une el rencor y odio personal hacia su secretario general. Pero hoy por hoy no se ve un líder en esta corriente de izquierdas del PD, que luchó con ahínco para derrotar a Renzi, ofreciendo en bandeja el triunfo a Grillo. El cómico se siente ya casi casi en el gobierno. Italia estaría así ante el peor de los escenarios posibles.

El euro cae en picado

eurLa tensión en los mercados ha sido inmediata. Después del anuncio de la dimisión de Renzi, el euro cayó a niveles de marzo 2015, cediendo más terreno con respecto a lo que sucedió tras el Brexit. La moneda única europea cayó a los mínimos de los últimos 20 meses: El cambio con el dólar esta en 1,05. Los expertos ya habían previsto que la incertidumbre sobre el futuro de Italia y de Europa puede pesar en los mercados en los próximos días.

noticia
Previous post

05dic2016 - Renzi: «He perdido. Mi Gobierno termina aquí»

noticia
Next post

05dic2016 - Rusia anuncia cuándo entrará en vigor el alto al fuego en Alepo

admin

admin

No Comment

Leave a reply