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¿PENSANDO EN CONTRATAR UN GUARDAESPALDAS?

La situación actual venezolana ha obligado a muchas personas a cambiar progresivamente su estilo de vida. Los problemas de seguridad que pesan sobre nosotros, nos ha convertido en una sociedad sombría, miedosa, temerosa, timorata y desconfiada. En tiempos pasados, se podía caminar por las calles de Venezuela sin el temor de que el sonido de una motocicleta era el indicio de que nos iban a robar o quitar la vida, en el peor escenario. Hoy caminamos, con todos nuestros sentidos en alerta para evitar ser presa del terrible fenómeno de inseguridad que padecemos como venezolanos. Hace poco, leí un artículo sobre el ascenso del negocio de la protección privada en Venezuela y el auge económico que estas empresas han tenido particularmente en los últimos diez años. Es frecuente observar a personas civiles  “uniformadas” cuidando locales comerciales, residencias, centros empresariales, fábricas, etc. El negocio de la protección y/o seguridad privada está presente en nuestro país y su auge está y estará en constante crecimiento, en parte por la deficiencia e incapacidad del Estado para brindarnos el derecho para  la seguridad. El Estado venezolano, es el único ente legítimo para la manipulación de la violencia en Venezuela, tarea que por demás no ha tenido éxito en estos últimos años de gobierno revolucionario. Ahora bien, ante este escenario nosotros, los venezolanos del común no nos queda de otra, sino diseñar estrategias para evitar ser presa del hampa en la calle, de los secuestradores de oficio o de las organizaciones criminales. Estamos cada vez más encumbrados en nuestras cavernas, y sólo vemos la luz del día cuando debemos salir por trabajo, estudio, necesidad o cuando podemos pagar una persona para que cuide nuestras espaldas.

 En el pasado era frecuente observar a los grandes magnates, políticos, reyes y hasta estrellas de rock, con personas profesionales que custodiaban sus vidas y los mantenían  alejados de problemas. En nuestro país, mas por necesidad que por requerimiento y lujo, existen un gran número de personas que han confiado su vida y la de sus familiares en manos de profesionales “especialistas” en seguridad personal, estas personas se les da el adjetivo calificativo, de guardaespaldas, escoltas, chóferes, hombres de confianza y en el peor de los casos “guachimanes”. Primero que nada, es necesario aclarar que estos términos difieren entre sí de acuerdo a sus funciones. Un escolta no es lo mismo que un guardaespaldas y viceversa. El propósito del guardaespaldas es mantener con vida a la persona de la cual es responsable de proteger. Esta simple responsabilidad toma precedentes sobre las demás. En este sentido, el verdadero profesional de éste oficio nunca perderá la noción de su tarea primordial de  proteger a una persona y a su grupo familiar, los cuales les han confiado su vida. Por otro lado, tenemos la figura del escolta, que debe entenderse como un profesional que forma parte del equipo de seguridad del cliente, bajo el liderazgo del guardaespaldas. No obstante, un equipo de seguridad debe ser flexible y escalable donde todos y cada uno de los integrantes puedan asumir diferentes roles y funciones  cuando una situación lo amerite.
 Muchos clientes y amigos e hacen preguntas a diario como ¿ Debería contratar un guardaespaldas? ¿ Donde puedo ubicar uno? ¿ Que cualidades debo buscar? entre otras. Casi siempre les digo, que si tienes la disponibilidad monetaria adelante contrata a uno, pero sepa donde buscarlos. En octubre de este año, tuve la posibilidad de asistir a un entrenamiento con personas Ex Fuerzas Especiales Británicas y americanas. Lo primero que me impresiono, fue cuando ellos me dijeron que las peores personas para trabajar en protección a personas eran funcionarios policiales y militares. Las explicaciones que me dieron básicamente se resumen en la divergencia que existe en realizar un trabajo militar o policial al de proteger una vida o vidas. No obstante, la experiencia militar y/o policial es necesaria siempre y cuando estas personas se amolden a los esquemas de la seguridad VIP. Nuestro país carece de centros de formación para este tipo de profesión, siendo las pocas que existen exclusivamente del Estado. Igualmente, la gran mayoría del grupo de personas proveedores de estos servicios  son policías retirados o funcionarios policiales activos que “matan tigritos” prestando estos servicios. La razón de esto, es que muchas personas creen que un profesional que posee un arma y tiene experiencia militar o policial ya esta capacitado para protegerlo y resguardar su vida. El trabajo militar y/o policial es un trabajo reactivo-ofensivo, mientras que el del guardaespaldas es netamente defensivo. ¿Pelea o vuela?, el guardaespaldas profesional siempre optará por la segunda opción siempre que la situación le favorezca. Del mismo modo, existe divergencia sobre la formación de los guardaespaldas. En Venezuela, la gran mayoría son reconocidos casi de inmediato por la sociedad civil, por lo general su porte, su comportamiento y su programación neurolinguistica los delata, además de otros que presumen con orgullo su instrumento de trabajo (arma). Un buen estado físico, un comportamiento profesional, una buena dicción más un grado de cultura personal son cualidades inherentes a un guardaespaldas, ademas de su entrenamiento físico y mental pertinente. Un buen guardaespaldas y/o escolta siempre está actualizándose y superándose así mismo  cada día, más allá de su moto y arma de trabajo.
 Las cualidades de un buen guardaespaldas son subjetivas, quedando siempre sujetas al criterio del cliente. Además del presupuesto económico, las necesidades y las funciones a cumplir. Según la prestigiosa consultora de defensa Trojan Securitties International, algunas de las cualidades inherentes a esta profesión son:
 Sentido Común.

Sentido de Responsabilidad.

Madurez, positivismo y confidencialidad.

Alerta & Activo.

Metódico.

Habilidades para la comunicación verbal.

Realista.

Confiable.

Honesto.

Paciente y tolerante.

Gran devoción por su trabajo.

Cortés

Diplomático y discreto.

 La responsabilidad de proteger es una gran tarea que no puede dejarse en manos de inexpertos. Mi recomendación final es que antes de decidir contratar a un profesional de estos servicios, evalúe bien su necesidad de hacerlo y encuentre algunas de las cualidades escritas anteriormente en sus futuros guardaespaldas y/o escoltas.
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Carlos Morales

Carlos Morales

Carlos Morales es el fundador y director ejecutivo de Strategies Consulting CA. El conduce la estrategia global de negocios de la empresa, además de proyectar los servicios a empresas y organizaciones a nivel nacional e internacional. También supervisa la eficiencia financiera y operativa de Strategies Consulting CA, el desarrollo de soluciones para la seguridad, la innovación de productos; además del crecimiento y las relaciones estratégicas con los clientes

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