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CLAVES PARA EVITAR SER VICTIMA DEL DELITO

Leemos en los diarios constantemente noticias dolorosas sobre personas víctimas de secuestros, extorsiones, asesinatos, estafas, entre otros. Parece ser que la violencia descarnada se ha vuelto parta de la cotidianidad venezolana y no se ve en el corto plazo una luz resplandeciente al final del túnel. Particularmente, es doloroso escribir un artículo tomando como ejemplo a una víctima más de la delincuencia organizada; sin embargo lo hago para darnos una idea en que estamos fallando cuando se trata de protegernos de los criminales. Llego a mi oficina esta mañana y leo en un medio de comunicación sobre el asesinato de Carlos Manuel Pulgar de 29 años quién cumplía funciones de escolta para una diputada del gobierno nacional. Carlos, según relata el medio salió de su casa acompañado con su esposa en su motocicleta, se desplazó por la autopista Catia – La Guaira en sentido a la capital y al salir del túnel de la planicie fue interceptado para robarle su arma de reglamente, a lo cual él se resistió y le dieron dos disparos, uno en el pecho y otro en la cabeza ocasionándole la muerte. Historias como las de Carlos manchan de sangre diariamente nuestras páginas de vida como sociedad y dejan huérfanos a cientos de niños en Venezuela.

Indudablemente, el Gobierno Nacional sigue incrementando los esfuerzos en mayor o menor medida para reducir los niveles del delito. Sin embargo, y como he venido escribiendo a lo largo de mis artículos, no es sólo una cuestión gubernamental o de Estado, sino también individual. Los seres humanos, como los animales vinimos al mundo despojados de toda fuerza capaz de contrarrestar una amenaza. En los primeros años, nuestros padres se encargan de brindarnos la protección necesaria para el resguardo de nuestras vidas, y nos sentimos seguros cuando están de nuestro lado. En el reino animal, las cosas mas o menos funcionan de esa manera, pero los cachorros nunca pierden el instinto de supervivencia. Una cría de Zebra o Gacela, por muy pequeña que sea siempre sabe cuando hay depredadores merodeando su alrededor, y esta al darse cuenta hace lo que el instinto le dicta: Correr y refugiarse en un sitio seguro. El dilema entre “pelear o huir” se pone de manifiesto en esta situación, prevaleciendo casi siempre la segunda acción. Nosotros, también nacemos con ese instinto, nuestro cerebro distingue situaciones de peligro, bienestar, alegría y tristeza.

Cuando lloramos siendo bebes es porque expresamos que nos sentimos mal, tenemos hambre o algo terrible nos pasa. Sin embargo, con el devenir del tiempo y las nuevas tecnologías esta capacidad de discernir entre el bien y el mal va en franco deterioro. Hace un tiempo escribí “Nuestros instintos básicos de supervivencia, se han perdido debido a la tecnología. Esta (la tecnología) no permite que prestemos atención a nuestro entorno y detectar el peligro que nos acecha. Los Smartphones o teléfonos inteligentes, impiden activar nuestro sistema primitivo de supervivencia minimizando nuestra consciencia situacional. Hoy somos presas mas fáciles de lo que eramos en el pasado”.

Estar conscientes de lo que pasa en nuestro alrededor es de vital importancia, y debería ser una actitud sostenida y constante por cada uno de nosotros. Usualmente, los criminales tienden a atacar a personas que son descuidadas o no están prestando atención en su entorno, y evitan atacar a aquellos quienes están alerta y/o han hecho contacto visual con ellos. La muerte de Carlos, pone de manifiesto que a plena luz el día y en un sitio transitado constantemente por miles de vehículos, una persona inconsciente “situacionalmente hablando” puede ser tomada por sorpresa.

Las personas que no están familiarizadas con un área o no conocen la ciudad como los turistas, son presas fáciles de los depredadores ya que pueden estar pensando solamente en el paisaje o las edificaciones y no en las personas. Pero las personas que conocen el sitio, los locales, vaquianos e incluso alguien como Carlos que conocía el entorno, se convierten en presas fáciles justo porque creen que están en un entorno familiar y se sienten confiados. Estoy completamente seguro, que en el caso de Carlos, los delincuentes no salieron de la nada, -como dicen la mayoría de las víctimas- y éste en algún momento vio algo que lo hizo sentir inseguro.

La mejor manera de evitar ser una víctima es estar consciente del peligro que nos acecha en nuestro entorno y tomar medidas para evitarlas. Cuando sientas, que estas siendo vigilado o tienes un peligro encima mi recomendación es que en la medida de lo posible establezcas contacto visual temprano con ese agresor potencial, ya que este pequeño gesto comunica una postura de no sumisión sin ser desafiante o abiertamente confrontacional. Los delincuentes siempre buscarán blancos que tengan comportamientos más toscos y menos asertivos.  Cuando confiamos en esa “voz interior” y no damos pie a la negación del peligro, el sentido común es la mejor manera de ponernos a salvo quizás en mayor medida que una formación de escoltas o una patrulla con policías.

Los secuestros, robos y asesinatos en el mayor de los casos son delitos de oportunidad y tiempo. Usted puede reducir sus posibilidades de ser un blanco fácil si permanece con todos sus sentidos alertas sin caer en la paranoia.

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Carlos Morales

Carlos Morales

Carlos Morales es el fundador y director ejecutivo de Strategies Consulting CA. El conduce la estrategia global de negocios de la empresa, además de proyectar los servicios a empresas y organizaciones a nivel nacional e internacional. También supervisa la eficiencia financiera y operativa de Strategies Consulting CA, el desarrollo de soluciones para la seguridad, la innovación de productos; además del crecimiento y las relaciones estratégicas con los clientes

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