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¿Es efectivo el cerco eléctrico?

Durante la semana dos colegas administradores de seguridad me preguntaron sobre las bondades y debilidades del cerco eléctrico. Igualmente, durante una visita que mi equipo de Análisis de Vulnerabilidades hizo recientemente a un potencial cliente que deseaba proteger el perímetro, lo primero que nos dijo fue que “le urgía poner un cerco eléctrico alrededor de su perímetro para que no se le sigan metiendo”. Y es que el auge de la inseguridad y la necesidad de protección de nuestro “espacio vital” han hecho del cerco eléctrico el elemento más popular para la protección de instalaciones empresariales y residenciales, transformándolo en el boom de la seguridad electrónica en ciudades distintas como San Pablo, Lima, Bogotá, Ciudad de México y por supuesto Caracas.

Si bien en nuestra ciudad (y en otras de Venezuela) el cerco eléctrico ha brindado resultados satisfactorios para sus usuarios y nuestros clientes; también ha resultado ser una inversión sin resultados satisfactorios para otros. A medida que avanza la tecnología en seguridad, las amenazas que vulneran los sistemas también mutan y se hacen mejores, es decir, existe una escalabilidad en sus habilidades que indudablemente les permiten adaptarse a la situación y el momento.

El cerco eléctrico forma parte del diseño de la familia de las barreras pasivas estructurales que conforman el componente de disuasivo y respuesta dentro de un Plan de Seguridad Física para el resguardo del perímetro. (Fenelly, 2013) Lo recomendable es que el perímetro de toda estructura o edificación cuente con una cerca o muro que principalmente sirva para demarcar los límites y a su vez tenga el elemento disuasivo contra intrusos. No obstante, en la mayoría de los casos las personas recurren al cerco eléctrico como la solución total de los problemas de inseguridad, más por la sensación de impenetrabilidad que esta ofrece que por la efectividad en el rendimiento del sistema (PSF).

Conociendo el cerco eléctrico

Consisten en una rejilla de alambras de cercas equipados con aisladores. Generalmente, estas vallas pueden ser de un sistema de cables que van desde 5 líneas para seguridad de menor nivel, hasta los sistemas con multidivisión de zonas que constan de hasta 50 líneas para sitios de alta seguridad.

Existen recomendaciones o estándares mínimos para la instalación de cercos. Sin importar el nivel de seguridad que se requiera dar, la valla de electricidad debe formar parte de una barrera, muro, pared o valla de al menos 2,14 metros de alto desde la parte inferior hasta el tope contando el último cable. Los brazos deben estar puestos con un ángulo de 45° con respecto a la horizontal (el piso) para mayor efectividad en el sistema y orientados hacia el camino desde donde se espera la intrusión del adversario. (Field Manual Department of Army, 1979).

Las cercas eléctricas tienen dos concepciones fundamentales. La disuasión que se basa en el miedo humano para recibir una descarga eléctrica, y la segunda bajo el concepto de cerca supervisada, donde además del factor miedo, el cerco detectará cortes, saltos, evasión, burla o escalada de los cables y genera una alarma. Cercas con esta función, se logran integrando otros componentes al sistema como sensores de intrusión pasivos y/o activos, circuitos cerrados de televisión, iluminación adecuada y el uso de guardias de seguridad.

Recomendación final

Un adversario motivado buscará cumplir con éxito su misión y no será detenido por ningún componente diferente al de una fuerza de respuesta. Como consultor en el área, recomiendo el uso de subsistemas integrados que permitan disuadir, detectar y demorar una potencial amenaza. Es decir, el cerco eléctrico, los CCTV y los sensores no impedirán el robo a menos que estos elementos se combinen con la fuerza de respuesta que por el momento sigue siendo el ser humano (Militares, policías, guardias de seguridad, vecinos, miembros familiares, entre otros).

Fuentes consultadas.

  1. FM 3-19.30, Field Manual Department of Army, Protective Barriers, 1979; Chapter 4.
  2. Fenelly, Lawrence. Effective Physical Security, Physical Barriers, 2013. Chapter 6.
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Carlos Morales

Carlos Morales

Carlos Morales es el fundador y director ejecutivo de Strategies Consulting CA. El conduce la estrategia global de negocios de la empresa, además de proyectar los servicios a empresas y organizaciones a nivel nacional e internacional. También supervisa la eficiencia financiera y operativa de Strategies Consulting CA, el desarrollo de soluciones para la seguridad, la innovación de productos; además del crecimiento y las relaciones estratégicas con los clientes

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