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11S: 15 años después de la tragedia

El pasado domingo 11S se celebró el décimo quinto aniversario del ataque terrorista de las torres gemelas y el pentágono.  Recuerdo que ese día me encontraba en la cámara (casino) de cadetes en la Escuela Naval de Venezuela cumpliendo con mi servicio de guardia. Recuerdo exactamente que las imágenes de televisión impactaron no sólo a mí, sino también a un grupo de oficiales que se encontraban en ese lugar. A pesar de que no era nuestro país que había sido atacado, recuerdo que sentí indignación, miedo y rabia por esos eventos y las vidas humanas que perecieron ese día. A partir de ese momento, como  militar en formación me entusiasme con el estudio del terrorismo internacional, sus raíces, causas, consecuencias y contramedidas; estudio que hasta hoy día me sigue apasionando.

Una de las cosas que supuestamente cambió el 11S fue el enfoque de Estados Unidos y sus aliados en la lucha contra el terrorismo y sus políticas de seguridad nacional. Miles de millones de dólares fueron gastados en la creación de nuevas oficinas, construcción de instalaciones y el empleo de tropas en el medio oriente. Afganistán, Pakistán, Irak y Yemen, al igual que Libia y Siria se transformaron  en los escenarios de lucha contra el extremismo islámico y su potencial peligro contra occidente.

Antes del 11S, al Qaeda contaba en sus filas con numerosos veteranos yihadistas que participaron en la guerra rusa-afgana. Figuras como Khalid Sheik Mohammed, Abu Zubaydah o Mohamed Atef, eran expertos instructores y planificadores de terrorismo, con sobrada capacidad de instruir a los nuevos combatientes del grupo en habilidades terroristas, incluyendo como viajar hacia el exterior y operar en entornos hostiles, lavado de dinero, operaciones encubiertas, uso de celulares, comunicaciones cifradas y clandestinas. (Scott Stewart, 2016). Muchas de estas herramientas fueron empleadas antes y durante los ataques del 11S, y aunque hubo brechas o fallos de seguridad, el atentado tomó por sorpresa a la mayor potencia militar del mundo.

Como consecuencia del 11S, Estados Unidos y sus aliados persiguieron, asesinaron y detuvieron muchos instructores y planificadores de la vieja escuela de al- Qaeda. Igualmente, irrumpieron las redes de financiación del grupo y los centros operacionales. Igualmente, la muerte de Osama bin Laden en 2011, ocasiono un duro golpe al grupo, lo que aceleró el declive de la organización, mediante el desmantelamiento  de sus franquicias locales, dando como resultado la muerte o la detención de más integrantes de al-Qaeda con altos grados de habilidades terroristas. Igualmente, su estructura central fue debilitada y otros grupos asociados se distanciaron para crear otras organizaciones como e ISIS cuyos orígenes se remontan a  la franquicia que al- Qaeda mantenía en Irak.

Los avances y objetivos que consiguió la estrategia global en la lucha contra el terrorismo después del 11S, mermó las operaciones de al- Qaeda y sus afiliados. En este sentido, se toparon con que operar en territorio extranjero y hostil resultaba ser cada vez más difícil, y que la tasa de éxito en sus operaciones venía cada vez más en picada. Para contrarrestar esto, en cambio empezaron a promover la idea de resistencia sin líder en un esfuerzo para seguir atacando objetivos occidentales. (Scott Stewart, 2016). No es de extrañar, que muchos ataques terroristas recientes no han demostrado el nivel de planificación y sofisticación del 11S. Incluso, los ataques mortales en París en 2015 y Bruselas 2016, dirigidos por ISIS se ejecutaron de manera desorganizada y descoordinados, considerando aún la gran cantidad de víctimas después del ataque.

La idea de resistencia sin líder o lo que es lo mismo que descentralización de las operaciones, no significa que las operaciones altamente sofisticadas y planificadas sean cosa del pasado, o que existan individuos que desarrollen operaciones de éste tipo para ataques futuros. Las fuerzas de seguridad pública y privada, no pueden ignorar o adormecerse  ante estos escenarios, pues pueden ser sorprendidos  por otro acto como el 11S o en una escala mayor.

Perspectiva futura

El 11S cambió drásticamente los protocolos de seguridad en un esfuerzo por evitar que la historia se repita.  Es por ello, que para protegernos contra este tipo de amenazas los  líderes del sector público y privado necesitamos trabajar en conjunto para identificar vulnerabilidades en los planes de seguridad  existentes para el resguardo de nuestras instalaciones críticas, a fin de cuentas todos somos víctimas cuando ataques como el del 11S son ejecutados. Estudiar, actualizar y cooperar con las instituciones públicas  garantes de nuestra seguridad es una opción favorable, a fin de cuentas,  la creatividad no sólo es necesaria para planear ataques terroristas profesionales, sino que también es necesaria para elaborar medidas de seguridad para defenderse de ellos. (Scott Stewart, 2016).

https://www.stratfor.com/weekly/remembering-lessons-911

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Carlos Morales

Carlos Morales

Carlos Morales es el fundador y director ejecutivo de Strategies Consulting CA. El conduce la estrategia global de negocios de la empresa, además de proyectar los servicios a empresas y organizaciones a nivel nacional e internacional. También supervisa la eficiencia financiera y operativa de Strategies Consulting CA, el desarrollo de soluciones para la seguridad, la innovación de productos; además del crecimiento y las relaciones estratégicas con los clientes

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